La Tierra: nuestro querido Planeta Escuela

Estamos en un constante proceso de aprendizaje, vida tras vida debemos sacar lo mejor de la energía que nos corresponde en cada encarnación. Nuestra misión es conectarnos con nuestros talentos y  capacidades. Según muchas creencias la Rueda infinita del mandala zodiacal termina cuando ya no necesitamos volver a la Tierra y podemos continuar nuestro aprendizaje en otra dimensión. Estamos listos para continuar el camino de vuelta al Padre, a la Fuente, en otro escalón de evolución. Existe un  relato que simboliza los dones de cada energía y lo que debemos desplegar en esta vida. Es nuestra misión en el aquí y el ahora, descubrir nuestras virtudes. En la simbología astrológica se representa metafóricamente que somos seres espirituales en un cuerpo humano, según esta metáfora somos “Hijos de un Dios y un ser humano” (espíritu y materia). Cada persona, dependiendo de su  signo solar, es hijo del Dios regente de su signo. Así, los nacidos en Aries son hijos de Marte, en Tauro y Libra son hijos de Venus, en Géminis y Virgo son hijos de Mercurio, en Cáncer son hijos de la Luna, en Escorpión son hijos de Plutón, en Sagitario hijos de Júpiter, en Capricornio hijos de Saturno, en Acuario son hijos de Urano y finalmente Piscis son hijos de Neptuno.

El relato dice así…

Y entonces, en aquella mañana Dios compareció ante sus 12 criaturas y en cada una de ellas Sembró la semilla de la vida humana. Una a una, cada una dio un paso adelante para recibir el Don y la función que le correspondía 

“A ti, Aries, doy la primera semilla, para que tengas el honor de plantarla. Por cada semilla que plantes, otro millón más de semillas se multiplicarán en tus manos. No tendrás tiempo de ver crecer la semilla, pues todas las que plantes crearán otras para ser plantadas, cada vez más y más. Tú serás el primero en penetrar el campo de la mente humana llevando mi Idea. Pero no te corresponde alimentar y cuidar esta idea, ni cuestionarla. Tu vida es acción, y la única acción que te otorgo es la de dar el paso inicial para volver a los hombres conscientes de la Creación. Por este trabajo, Yo te concedo la virtud del Respeto Personal “; Y Aries, silenciosamente, regresó a su lugar.

“A ti Tauro, Te doy el poder de transformar la semilla en sustancia. Grande es tu tarea, requiere paciencia; pues tienes que terminar todo lo que fue comenzado, para que las semillas no sean dispersadas por el viento. No debes cambiar de idea a medio camino, ni depender de los otros para la ejecución de lo que te pido. Para eso, Yo te concedo el Don de la Fuerza. Trata de usarla sabiamente!; Y Tauro regresó a su lugar.

“A ti, Géminis. Te doy las preguntas sin respuestas, para que puedas llevar a todos la comprensión de aquello que el hombre ve a su alrededor. Tú nunca sabrás por qué los hombres hablan o escuchan, pero en tu búsqueda por la respuesta encontrarás Mi Don reservado para ti: el Conocimento” Y Géminis regresó a su lugar.

“A ti Cáncer, te otorgo la tarea de enseñar a los hombres la emoción. Mi Idea es que provoques en ellos risas y lágrimas, de modo que todo lo que ellos vean y sientan desenvuelva la Plenitud desde su interior. Para esto, Yo te doy el Don de la Familia, para que tu Plenitud se pueda multiplicar” Y Cáncer regresó a su lugar.

“A ti Leo, te otorgo la tarea de exhibir al Mundo Mi Creación en todo su esplendor. Pero debes Tener cuidado con el orgullo, y siempre recordar que es Mi Creación, y no tuya. Si lo olvidas, serás despreciado por los hombres. Hay mucha alegría en tu trabajo; basta hacerlo bien. Por esto Yo te concedo el Don de la Honra.” Y Leo regresó a su lugar.

“A ti Virgo, pido que emprendas un examen de todo lo que los hombres hagan con Mi Creación. Tendrás que observar con perspicacia los caminos que recorran, y recuérdales sus errores, de modo que a través tuyo Mi Creación pueda ser perfeccionada. Para que así lo hagas, Yo te concedo el Don de la Pureza”; Y Virgo regresó a su lugar.

“A ti Libra, te doy la misión de servir, para que el hombre sea consciente de sus deberes para con los demás; para que él pueda aprender la cooperación, así como la habilidad de reflejar el otro lado de sus acciones. Y de llevarte a donde quiera que haya discordia, y por tus esfuerzos te concederé el Don del Amor”; Y Libra regresó a su lugar.

“A ti Escorpión, te daré una tarea muy difícil. Tendrás la habilidad de conocer la mente de los hombres, pero no te daré el permiso de hablar sobre lo que aprendas. Muchas veces te sentirás herido por aquello que veas, en tu dolor te volverás contra Mí, olvidando que no soy Yo, sino será la perversión de mi Idea, lo que te hará sufrir. Verás tanto y tanto del hombre en cuanto animal, y lucharás mucho contra los instintos en ti mismo, que perderás tu camino; pero cuando finalmente regreses, tendré para ti el Don Supremo de la Finalidad” Y Escorpio regresó a su lugar.

“A ti Sagitario, Te pido que hagas a los hombres reír, pues entre las distorsiones de mi Idea ellos se volverán amargados. A través de la risa darás al hombre la esperanza, y por ella volverás sus ojos nuevamente hacia Mí. Llegarás a Tener muchas vidas, aunque solo momentáneas; y en cada vida que alcances, conocerás la inquietud. A ti Sagitario, daré el Don de la Infinita Abundancia, para que te puedas expandir lo suficiente hasta alcanzar cada rincón donde haya oscuridad, y llevar ahí la luz”; Y Sagitario regresó a su lugar.

“De ti Capricornio, quiero el sudor de tu frente, para que puedas enseñar a los hombres el trabajo. No es fácil tu tarea, pues sentirás todo el esfuerzo de los hombres sobre tus hombros; pero por el yugo de tu carga, te concedo el Don de la Responsabilidad”; Y Capricornio regresó a su lugar.

“A ti Acuario, te doy el concepto del futuro, para que a través tuyo el hombre pueda ver otras posibilidades. Tendrás el dolor de la soledad, pues no te permito personalizar mi Amor. Para que puedas voltear las miradas de los humanos en dirección a nuevas posibilidades, Yo te concedo el Don de la Libertad, De modo que, libre, puedas continuar el servicio a la humanidad En donde quiera que ella se encuentre”; Y Acuario regresó a su lugar.

“A ti Piscis, te pido que reúnas todas las tristezas de los hombres y las traigas de vuelta a Mí. Tus lágrimas serán, en el fondo, mis lágrimas. La tristeza y el padecimiento que tendrás que absorber serán los efectos de las distorsiones impuestas por el hombre a mi Idea, te cabe llevar hasta él la compasión, para que pueda intentarlo nuevamente. Será tu misión la de amparar y animar a todos tus hermanos, haciéndolos confiar en sus capacidades, y siempre puedan intentarlo nuevamente. Por esta tarea, Yo te concedo el Don del Entendimiento

Entonces Dios concluyó: Cada uno de ustedes es perfecto, pero no comprenderán esto hasta que ustedes doce sean UNO Ahora vayan!; Y las doce criaturas se fueron a ejecutar su tarea de la mejor manera…

Conocer nuestra misión y desplegar nuestras cualidades nos aliviana el camino y da sentido a nuestra vida.  Llegaremos a entender que todos somos Uno, que si “yo evoluciono”, evolucionamos todos. Los invito a descubrir su misión y sus fortalezas….

Carla Guazzoni Rovirosa

2018-08-03T09:19:53-04:00