FLORES DE BACH 2018-08-03T09:14:43-04:00

FLORES DE BACH Y FLORES NATIVAS CHILENAS

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La raíz de nuestras enfermedades está dentro de nosotros mismos, en nuestra forma de pensar, de sentir y de afrontar los cambios y eventos de la vida. Por esto Bach planteó que la curación no es simplemente la eliminación de determinados síntomas de una enfermedad, sino un proceso de trabajo interior destinado a restablecer nuestro equilibrio perdido.

A partir de esta convicción, el doctor Bach creó un método curativo basado en que la enfermedad no solo es el resultado de trastornos relacionados con el cuerpo, sino que tiene su auténtico origen en sentimientos y emociones negativas que entorpecen nuestro equilibrio interno y bloquean la armonía de nuestra energía vital.

El doctor Bach estudió las fuerzas específicas de determinadas plantas y flores, dando origen a sus 38 remedios florales, los cuales se convirtieron en el método de curación vibracional por excelencia, capaz de ayudarnos a resolver nuestros conflictos emocionales y espirituales para lograr un auténtico equilibrio y bienestar.

Tras la muerte del Dr. Bach han ido naciendo otros sistemas que complementan con gran especificidad en algunos casos, las insustituibles Flores de Bach; entre ellos encontramos el sistema de Flores Nativas Chilenas, creado por el Químico Farmacéutico Juan Riquelme. Utilizando la técnica desarrollada por el doctor Bach, Juan Riquelme extrajo la esencia de flores nativas chilenas para ayudarnos a encontrar el equilibrio con la naturaleza de la cual formamos parte.

¿Qué son los Remedios Florales?

Las Terapias Florales utilizan las Esencias o remedios Florales para su terapéutica. Son unos preparados que no contienen ningún elemento químico, solo contienen la energía sutil de la flor. Existen varios niveles de dilución en la preparación de las esencias florales,
La esencia madre, se elabora con la recogida de flores que se encuentren en el estado de máximo desarrollo y se depositan en un recipiente de cristal con agua de manantial y expuestas al sol matinal, o bien por el método de calentarlas al fuego y llevándolas a ebullición.
La energía sutil de la flor queda en el agua y para mantener la conservación de esta esencia o tintura madre, se añade brandy de muy buena calidad a partes proporcionales y se introduce en francos de reserva.